Amanda Peregrina and Amy Ariza

Recorded March 27, 2022 27:44 minutes
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Id: mby021593

Description

Amanda Peregrina [no edad dada] comparte una conversación con su hija, Amy Ariza (42), sobre el trabajo que hacen en la comunidad, los retos que enfrentan los inmigrantes en los Estados Unidos, y la importancia de la fe en su trabajo.

Amanda Peregrina [no age given] shares a conversation with her daughter, Amy Ariza (42), about the work they do in the community, the challenges that immigrants face in the US, and the importance of faith in their work.

Subject Log / Time Code

AP habla del trabajo que hizo en México y de venir a los Estados Unidos.
AP habla del trabajo que hace en la comunidad.
AA habla de venir a Tulsa, Oklahoma y de cómo se involucró en el trabajo comunitario.
AP habla de su trabajo en el sistema escolar y de los retos que enfrentan sus estudiantes.
AA y AP hablan de la importancia de mantener lazos con su idioma y cultura.
AP habla de cómo comprender la historia ayuda a comprender el momento presente.
AP y AA hablan de si Estados Unidos realmente funciona como un “melting pot.”
AP y AA hablan de liderazgo y de lo que significa ser líder.
AP y AA hablan de la importancia de la fe en su trabajo.

Participants

  • Amanda Peregrina
  • Amy Ariza

Recording Locations

Greenwood Cultural Center

Partnership Type

Outreach

Transcript

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[00:02] AMANDA PEREGRINA: Soy Amanda Peregrina el día de hoy es el 28 de marzo, lunes 28 de marzo 2022. Estamos en Tulsa, Oklahoma y voy a estar en compañía de Ami Arisa, quien es mi hija.

[00:23] AMY ARIZA: Mi nombre es Amy Arisa, mi edad tengo 42 años. El día de hoy es lunes 28 del 2022 y estamos en Tulsa, Oklahoma. El día de hoy voy a estar con mi mamá, Amanda Peregrina

[00:45] AMANDA PEREGRINA: Ok, pues yo creo que sería bueno comenzar en qué fue lo que nos motivó en un momento dado a estar haciendo lo que hemos estado haciendo por un buen rato aquí en EE.UU. desde que llegamos. Originalmente yo vine a EE.UU. entre otras cosas, mi motivo principal fue entender qué era lo que estaba pasando con nuestra comunidad aquí en EE.UU. porque después de trabajar muchos años con niños de la calle en México ÿ una de las cosas que surgía vez tras vez es que los niños de la calle habían sido niños que habían sido dejados atrás por la migración de sus papás o de uno de sus papás a EE.UU. y que acababan en el cuidado de un hermano mayor o a veces sus abuelos o algún familiar o incluso amistades que después de un tiempo se cansaban de ellos o empezaban a explotarlos en muchos casos. Entonces estos niños decidían que en lugar de estar siendo explotados y teniendo que llevar una cierta cantidad a la casa, era mejor vivir por su cuenta. Encontraban otras pandillas de niños, otros grupos de niños que vivían en la calle y acababan viviendo pues en distintos lugares, por ejemplo, en Morelia, donde nosotros estábamos viviendo, acababan viviendo por ejemplo, en la central de autobuses o incluso arriba de los árboles ÿousand y esa situación me llevó a tratar de entender cómo era posible que los papás pudieran venirse a EE.UU. y dejarlos atrás. Y tratando de entender esa otra mitad es que llegamos a EE.UU. llego como maestra precisamente a trabajar con niños migrantes y entiendo otra problemática terrible aquí en EE.UU. o sea, el hecho de que en verdad para estas familias el dejarlos atrás era todo un sacrificio, o sea, porque era casi imposible traerlos y los riesgos que corren para poderlos traer en su momento cuando ya están listos son de veras impresionantes. Y eso nos ha llevado mucho a involucrarnos con la comunidad, a ver de qué manera podemos ayudar, de qué manera podemos ser ese vínculo con esas oportunidades que necesitan y ser su voz. O sea, una de las cosas que siempre he tenido como misión es ser la voz de aquellos que no pueden ser escuchados y ser esa voz de justicia para los que están siendo maltratados. Entonces es como empiezo yo a involucrarme a mí. ¿En ese tiempo estaba más jovencita y bueno, te preguntaría a ti cómo es que entonces empiezas a involucrarte tú también con la comunidad?

[03:47] AMY ARIZA: Bueno, yo desde que estaba contigo en México, viviendo con mis papás, pues para mí eso era bastante interesante, como mis papás estaban dando su tiempo a esta casa hogar o la dedicación a los niños de la calle, eso me me hizo entender la necesidad tan grande que había siempre fuera del hogar. Entonces como yo vine a los EE.UU. no fue exactamente con mis papás, sino que realmente fue que unos pastores de una iglesia, eran mis pastores de jóvenes y me invitaron a venirme como misionera a los EE.UU. para estudiar lo que era la preparatoria. ¿Y para mí era muy interesante porque yo veía que todos los americanos venían a nuestra iglesia a ser misioneros y yo decía por qué yo no puedo ir allá? Porque todos vienen acá. Entonces cuando los pastores me dicen que si me quiero ir con ellos, me encantó la idea, mis papás estuvieron de acuerdo y por eso vengo a Tulsa, Oklahoma a servir a esta iglesia y empezar a conocer la vida de los hispanos en este país. Empecé a trabajar con los niños de la iglesia de los hispanos y también empecé a vivir lo que vivían todos los ahora sí que inmigrantes a las escuelas. En este caso pues yo estudié en la escuela de junior en Public Schools Ÿousand, ahí me gradué y tuve muchos amigos que estaban viniendo de sus países y pues empecé a ver las necesidades tan grandes. Creo que eso fue obviamente enviarte a ti trabajar y tu corazón entregado a los hispanos pues también obviamente puso eso en mi corazón y por eso es que ahora tengo el privilegio, la oportunidad de trabajar para esta oficina legal y aprender más para poder ayudar más a los hispanos a entender qué situaciones los pueden meter en problemas tan fácil y qué diferencias de culturas, porque nuestra cultura como lo vemos es muy diferente. ¿La manera simplemente mamá en que educamos a los hijos en chanclazo o sacar el cinturón y vas a ver y te aviento algo, lo que encuentre, verdad? Es muy natural, muy cultural en nuestro país y aquí en este país es algo que te puede llevar a la cárcel. Entonces eso me hace aprender más para poder enseñárselos a nuestros, ahora sí que con ciudadanos y que puedan ellos saberlo para que no se metan en problemas estando en este país. ¿Y al final hay tantos temas, verdad? Tan importantes.

[07:04] AMANDA PEREGRINA: Sí, de hecho una de las cosas que por ejemplo, y eso nos ha hecho ser equipo, porque de alguna manera, bueno, yo he estado trabajando en las escuelas públicas todos, todos estos años, ahorita también en unión, pero el entender esa falta de conexión con la cultura, el tener que llegar a este país sin conocer el lenguaje para empezar y después sí sentir la discriminación porque quieras o no, la hay. O sea, ese es un hecho. ¿Y por ejemplo, para los chicos, especialmente cuando están tratando de Zweitausendein, encontrar su identidad, o sea, qué está pasando con nuestra gente? Por ejemplo, me ha tocado estar con distintos niveles de inglés, por ejemplo, de chicos de inglés, desde los que están llegando apenas a esa dinámica de encajar, de no entender de toda la carga emocional que traen, especialmente ahora, por ejemplo, porque muchos de esos chicos han estado en centros de detención por meses y de repente son liberados para estar con familias que aunque sean a veces sus propias familias, no conocen porque las dejaron desde niños y ya no conocen a sus propios papás. Y ese, el tratar de encajar y luego encima en la escuela sentir esa discriminación, ese no encajo, cómo se va desarrollando. Y después, por ejemplo, más adelante empiezan a perder el idioma porque de alguna manera sienten que eso lo señala, o sea, que esa es una marca. Muchos de los papás, incluso que ya han vivido aquí más tiempo, no quieren que sus hijos aprendan el idioma para que no sean separados y no se dan cuenta de lo que están perdiendo. Pero igual, por ejemplo, les digo mucho a los papás, ellos vinieron huyendo de algo, ÿ, pero pero vinieron huyendo de algo que no es el país en sí. Y entonces están perdiendo de toda la riqueza que realmente tiene su país y.

[09:20] AMY ARIZA: Que tenemos tantas cosas que ofrecer a este país. Y cuando les hablamos acerca de todo lo hermoso que tenemos en nuestros países, y es algo que de hecho yo ahora vivo con mis hijas y me dedico a tratar de hacer, es enseñarles lo que es mi país, porque mi país tiene muchas cosas hermosas, simplemente lugares hermosos, pero también tenemos cosas en nuestra cultura muy lindas, somos muy unidos. Me recuerdo aquella vez que fuimos al doctor simplemente para las vacunas de mi hija, Ÿousand, y venían mis papás también, y se le hizo curioso a la doctora que todos venían a la cita de las vacunas. ¿Pero es porque nos interesa, porque nos amamos y todos queremos ser parte de, aunque no sea un muy bonito recuerdo para mi hija, verdad? Pero queremos ser parte de eso. Así que es importante establecer con nuestros hijos Ÿousand, todas las cosas bonitas que tenemos que ofrecer. Y de hecho, eso me gusta, que de hecho mis hijas en sus cumpleaños, varios de sus cumpleaños, su tema era México y otro era China y otro era porque les enseño que cada uno de los que vienen a este país tienen algo especial que dar.

[10:51] AMANDA PEREGRINA: Exacto, exacto. Y eso es eso es lo importante, o sea, seguir recordando y seguir sintiéndonos orgullosos de eso. Eso es lo que les digo a los papás, porque si ellos no empiezan a hablar de esto que estás hablando tú y de todas esas cosas increíbles, lo único que nuestros hijos están escuchando es lo negativo. ¿Están escuchando por qué oyeron los papás? Están escuchando lo que se dice de nuestros países, están escuchando a veces la retórica tan negativa que hay incluso de, por ejemplo, algunos administradores, cosas así. ¿Y entonces qué pasa? Que ellos se sienten nada. O sea, ellos agachan la cabeza, acaban sintiendo que necesitan quitarse esa etiqueta de latinos o de hispanos. Y entonces están a merced de las bandas, por ejemplo, porque las bandas van a venir y les van a decir hey, yo soy tu fuerza, yo soy tu familia, yo soy quien te puede ayudar. Y acaban cayendo en eso. Tristemente estamos perdiendo a muchos de nuestros jóvenes por esa situación. Y la otra situación es la comunicación. ¿O sea, al perder el idioma, muchas veces le pregunto a los papás y quién está educando a tu hijo? ¿O sea, quién aconseja a tu hijo cuando llega a la escuela y tuvo problemas y no sabe cómo decírtelo, no sabe cómo contarte lo que le está pasando?

[12:09] AMY ARIZA: Sí, porque vemos tanto que como no hablan o no les piden que hablen el idioma, se pierde la comunicación. ¿Cuántos? ¿Bueno, soy intérprete, entonces me ha tocado a veces interpretar a papás con sus papás, con los maestros, y no lo puedo creer, cómo no puedes hablar el idioma de tus papás? Y es tan importante como mencionas esa comunicación.

[12:36] AMANDA PEREGRINA: ¿Sí, y la otra cosa es, por ejemplo, la gente que dice, bueno, por qué no aprenden los papás inglés? Y es otra vez esa falta de concientización cultural. Muchos de esos papás trabajan hasta tres turnos. O sea, muchos de esos papás están. No tienen muchos beneficios, no tienen muchas de las cosas que la gente da por hecho en un momento dado. ¿Y entonces qué pasa? ¿Que no se pueden enfermar, o sea, no pueden faltar al trabajo porque les falta el ingreso, no pueden, o sea, y entonces qué pasa? Que también eso rompe esa comunicación, o sea, entre los hijos, cómo son atacados los hijos que no entienden por qué no están los papás ahí con ellos y finalmente los hijos desconectados en esta forma de comunicación. Entonces, yo creo que esa es otra de las cosas que a mí me preocupa mucho, el que se vuelvan a establecer esos lazos, el que los hijos puedan aprender la riqueza histórica. O sea, tristemente, a veces en nuestros propios países, por ejemplo, no te enseñan la riqueza histórica, no te enseñan de nuestra propia historia o lo ves tan aburridamente. O sea, el que te enseñó historia te tenías que aprender un montón de fechas, de datos, de nombres, de qué sé yo, que no disfrutaste realmente de la historia, que se sigue repitiendo vez tras vez y cuando entiendes la historia, entiendes, por ejemplo, lo que está pasando ahorita, porque lo que está pasando con los hispanos ya pasó con los nativoamericanos, ya pasó con los afroamericanos y de alguna manera seguimos nosotros repitiendo esos patrones. ¿Y más, por ejemplo, tú que estás con la cuestión de leyes y todo esto, cuánto sabemos de eso? ¿Cuánto sabemos de involucrarnos, por ejemplo, en actividades en que sí tenemos voz?

[14:32] AMY ARIZA: Exacto.

[14:34] AMANDA PEREGRINA: O sea, mucha gente no sabe que tiene voz.

[14:37] AMY ARIZA: Exacto. Y no importando de dónde vengas, tienes voz. Nunca debes de pensar que no tienes voz. Tú eres alguien que tiene voz y que puede expresarse. Y no tiene nada de malo ser un inmigrante, al contrario, es algo hermoso que tú puedas traer algo para dar de tu cultura. Así que nunca te sientas mal por ser un inmigrante. Y creo que eso es algo que debemos de constantemente estarlo mencionando a nuestros hijos, que sepan que sus papás están contentos de ser inmigrantes, estar orgullosos de quienes somos para que entonces ellos sientan ese mismo orgullo. Y es algo que va probablemente tomar mucho tiempo, pero podemos empezar a hacerlo.

[15:27] AMANDA PEREGRINA: Sí, exacto. Y que puedan reconocer esas figuras incluso que han sobresalido en diferentes áreas, en diferentes. O sea, nosotros mismos a veces no sabemos cuántos de esos inmigrantes son los que han cambiado la historia aún aquí en EE.UU. y si conociéramos aún esas cosas, si nosotros, nosotros como papás y se las damos a conocer a nuestros hijos, entonces tienen por qué sentirse orgullosos. O sea, finalmente a este país le llaman la olla, como sería la traducción sería the melting pot, o sea, la olla en donde se funden todas las culturas. Sí, pero es cierto, es cierto. O sea, lo reconocemos así.

[16:20] AMY ARIZA: ¿Claro, siempre hay desgraciadamente gente que no va a estar de acuerdo y que no acepta y por lo mismo sufrimos de lo que le llamamos el racismo, verdad? Y es muy triste porque lo vemos en las escuelas, lo vemos ÿ en cualquier lugar, lo vemos con quien no debería de ser, como la policía, o sea, las personas que están ahí para protegernos. Llegas a ver estas situaciones y es entonces que es importante conocer nuestros derechos y saber una vez más que porque tú seas inmigrante no significa que no tienes derechos. Tienes derechos y es importante que cuando te llega a pasar una situación así, levantes la voz, lo hagas saber para que entonces haya alguien y en este caso, bueno, estamos aquí para ayudarte, nos hables, nos digas qué es lo que te pasó para buscar una manera de poderte ayudar y que eso no se quede así.

[17:27] AMANDA PEREGRINA: Exacto. Y yo creo que eso es algo importante que de alguna manera, por ejemplo, nosotros como equipo y otros líderes hemos empezado a hacer ese vínculo con los recursos. O sea, no tenemos todos los recursos, pero en la medida que conoces los recursos, nos podemos ayudar unos a otros. Había un chiste muy triste de una lata de lombrices, no sé si lo has oído, de un señor que estaba juntan dos, uno, vamos a decir japonés, 1 mexicano, y cada uno trae su lata de lombrices para pescar. Y resulta que la del mexicano está tapada y la del japonés está abierta. ¿Y entonces así como que, bueno, le dice al Ay, cómo es posible que tengas tu lata de lombrices abiertas, que no se salen? Y le dice el japonés no, no, no, dice más bien el mexicano la tenía abierta. Zweitausendein, al revés, mexicano la tenía abierta. El japonés tapa y le dice que no se salen. Dice japonés, este, no, para nada, dice el mexicano. El mexicano dice es que las mías, este, por ejemplo, no se pueden salir. ¿Y le dice cómo es posible? Dice no, porque cuando una empieza a subir por la lata, la otra la jala y la baja de nuevo. Entonces están peleando toda la vida una con la otra, por eso nunca se pueden salir, por eso la puedo tener abierta sin problema. Y y entonces el japonés dice no, yo sí la tengo que tener tapada porque en cuanto la destapó una se sube encima de la otra y la otra jala la otra y hasta que se salen todas. Y esa es nuestra cultura, desafortunadamente. O sea, tenemos que aprender a ayudarnos, tenemos que aprender a que no estamos compitiendo entre nosotros, trabajar juntos, a trabajar juntos, a realmente ayudarnos. Y en la medida que uno se levanta, se levantan todos los demás.

[19:19] AMY ARIZA: Así debe de ser.

[19:21] AMANDA PEREGRINA: Eso es lo que deberíamos de aprender, a cambiar esa mentalidad y de acordarnos de veras de nuestras raíces, de dónde vinimos, cómo llegamos, el trabajo que nos costó, para que en un momento dado el otro no tenga que empezar otra vez en cero, sino que puede empezar desde donde nosotros ya estamos y ayudarlo a subir. Y en la medida en que subimos uno, subimos todos.

[19:45] AMY ARIZA: ¿Y es importante, y yo creo especialmente para cuando tienes el llamado, verdad? Como un líder, recordar por qué eres líder, porque es que tú estás ahí y la razón por la que estamos ahí es para ayudar, es para guiar, es para enseñar. Entonces recordarnos, ok, si realmente estoy ayudando, estoy haciendo mi propósito como líder cuando no me quiero unir con los demás para ayudar, que era lo que mencionaba. Así que, que lo vemos que realmente sí, a veces uno tiene que, está haciendo su obra por acá y está echándole ganas, pero ah, no, no hay que ir con ellos porque no son del grupo, eso es una tontería. Podemos hacer tanto más juntos y debemos de hacerlo para que realmente podamos ayudar como deberíamos.

[20:38] AMANDA PEREGRINA: Si no, no estarnos echando tierra unos a otros, que desafortunadamente te digo, si no aprendemos eso, vemos muchos líderes que en el momento en que llegan a ese punto de poder es para pisar a los demás y estar cómodos. Exacto.

[20:54] AMY ARIZA: Y cuando tienen que levantar la voz, no la levantan porque no quieren perder su estatus, porque no quieren incomodarse y decir cosas que vaya a afectar sus relaciones. Y no se trata de eso. Eres un líder porque vas a hablar cuando es necesario y cuando las cosas no están bien, tienes que hablar por tu comunidad.

[21:15] AMANDA PEREGRINA: Exacto. Y si lo vemos a través otra vez de la historia, los líderes a los que recordamos y los líderes que realmente han hecho huella son esos líderes que estuvieron dispuestos a hablar y a ponerse en la brecha por su comunidad, sin importar las consecuencias. O sea, esos otros líderes que usaron el liderazgo como escalera para subir, ni siquiera se mencionan. Si te das cuenta, o sea, piensa en los grandes líderes que ha habido a través de la historia y son esos los otros que se recuerdan. Son los malvados que usaron su liderazgo para acabar con todo mundo. Pero entonces, bueno, sí, sí realmente te interesa el liderazgo. Es un liderazgo, es servicio. Definitivamente el liderazgo es servicio y a.

[22:05] AMY ARIZA: Veces va a ser incómodo.

[22:07] AMANDA PEREGRINA: Exacto, Ÿousand.

[22:08] AMY ARIZA: Y vas a sentir la necesidad de Prefiero quedarme callada y no echarme a nadie encima, pero necesitamos hablar. Y si te dieron la voz, necesitas usar esa voz por los que no tienen voz, como decías.

[22:22] AMANDA PEREGRINA: Así es, así es.

[22:26] AMY ARIZA: Pues estoy muy contenta de haber estado aquí contigo, mamá, y platicar y sigo aprendiendo mucho de ti y me da gusto.

[22:36] AMANDA PEREGRINA: No, pues a mí me de veras que me enorgullece el saber que aunque para ustedes en algún momento, yo sé que fue difícil, yo sé que el tiempo que dediqué, por ejemplo, a los niños de la calle, muchas veces como que creó en ustedes alguna cierta incertidumbre o esa sensación de que a lo mejor no estaba yo todo el tiempo que necesitaba estar con ustedes. O sea, a veces digo yo, híjole, me hubiera gustado estar más, pero sin embargo, o sea, y lo tengo que decir, fue un llamado y fue un llamado de Dios y finalmente él se encarga y se ha encargado de poner a la gente necesaria en el momento necesario para ustedes. O sea, cuando estás cumpliendo con esas cosas con él, él se va a encargar de llenar esos huecos, él se va a encargar de la situación económica, porque tampoco teníamos así como que la situación. Nunca tuvimos realmente apoyo económico en ese sentido en México. Todo fue una labor de Dios. O sea, de que milagro tras milagro él sacó adelante un programa bastante exitoso, pero fue obra de él. Y entonces él se encarga de llenar esos huecos, se encargó de poner cuando ustedes necesitaron líderes fuertes, por ejemplo, roles que seguir y todo esto. Fuertes. Él se encargó de ponerlos y de traerlos junto a ustedes. Y ahora es un consuelo para mí ver que, bueno, ya cuando yo estoy así como que empezando a entrar en el retiro, este, hay semillas que están germinando, o sea, están germinando en cada uno de ustedes y yo espero que también están germinando en mis nietos, aunque a veces no lo ves, pero así como no lo pude ver en algún momento en ustedes, yo sé que va a germinar en ellos y en algún momento eso es lo que podemos dejar. Es nuestra mejor herencia.

[24:43] AMY ARIZA: Esa es la mejor herencia.

[24:45] AMANDA PEREGRINA: Esa es la mejor herencia.

[24:45] AMY ARIZA: Pero aunque no lo creas, tengo tantos recuerdos tan bonitos de convivir con los niños de la calle en México. Son los más bonitos.

[24:57] AMANDA PEREGRINA: Sí, sí. Es increíble, de veras, cuando vemos atrás y cuando veo las fotografías y ahora, o sea, niños en la calle generalmente no son niños que tú puedas decir los voy a seguir, o sea, voy a saber de ellos después. Es actuar con ellos en el momento y saber que pues igual se mueren, igual se desaparecen, igual, o sea, están expuestos a tantas cosas que no puedes realmente tener la certeza de que vas a saber de ellos después. Y sin embargo, aún eso no, o sea, como a través de la tecnología del Facebook me han encontrado y de repente te das cuenta que bueno, quizás para algunas gentes pueden decir ay, pues no se no fue profesionista o no hizo esto otro, pero pero la hicieron, o sea, tienen una familia, la lograron, o sea, entendieron, están agradecidos, conocieron a Dios sin que tuvieras que estar predicando, o sea, predicaste con el ejemplo, predicaste el amor de Dios con los hechos y yo creo que eso es lo importante.

[26:06] AMY ARIZA: Eso es lo más importante.

[26:07] AMANDA PEREGRINA: Eso es lo más importante, exacto, es.

[26:10] AMY ARIZA: Exactamente eso y por eso nosotros ahora aquí, Zweitausendein, estamos siguiendo el llamado que Dios nos ha dado de ayudar a la comunidad hispana a que conozcan sus derechos y a que conozcan y estén orgullosos de quiénes son y que puedan realmente seguir sembrando eso en sus hijos. Así es que es lo más importante.

[26:34] AMANDA PEREGRINA: Así es. Pues de veras qué bueno que tuvimos este tiempo y qué bueno que lo podamos compartir y ojalá a alguien le pueda ayudar nuestra experiencia.

[26:46] AMY ARIZA: Y algo curioso que quiero mencionar es cuando hablaba con los niños de la calle y podía ver lo que ustedes estaban haciendo en ello, eso fue lo que marcó mi corazón e hizo que ahora yo tenga el deseo de servir. Y si no lo hubieras hecho nunca, tal vez entonces eso no estaría en mi corazón. Así que es lindo que obedezcamos el llamado que Dios nos da sin temor, como mencionabas, porque al final él se encarga del resto, incluyendo tus hijos, tu familia y todo lo demás. Así que fue lindo platicar contigo porque he recordado todo esto. Me puse un poquito melancólica, pero está bien porque es bueno recordar.

[27:31] AMANDA PEREGRINA: Sí, pues muchas gracias.

[27:33] AMY ARIZA: A ti también. Gracias.